Algo que jamás pensé que me iba a ocurrir es que una loca llamara a mi arte "pornografía".... pues es lo que me pasó con este cuadro que regalé al bar de mi pueblo. El dueño estaba encantado pero su mujer no tanto.... ejem.... ni corta ni perezosa me puso en evidencia delante de todo el mundo...
Estoy orgullosa de mi trabajo y no me avergüenzo en absoluto! De estas situaciones se aprende mucho, como a no ser tan idiota de regalar un cuadro que es laborioso y sacrificado, y que representa una parte de uno mismo...
y punto.
domingo, 16 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





1 comentarios:
Los espíritus libres y las personalidades apasionadas fueron siempre incomprendidos. Y las opiniones, arbitrarias.
Publicar un comentario